Adquirir un barco de segunda mano y sacarlo a varada para hacerle la puesta a punto, puede resultar un cúmulo de gastos inesperados, contratiempos y problemillas que para un novato puede acabar resultando en una auténtica odisea.

Los varaderos: Hay diferentes tipos de varaderos, no todos tienen la misma permisibilidad a la hora de acceder a ellos. Antes de sacar el barco del agua infórmate bien de los horarios, en algunos solo se puede trabajar entre semana, otros solo los sábados y algunos pocos de lunes a domingo. Este tema de horarios es importante sobre todo si eres un trabajador y solo vas a poder dedicarle tiempo al barco durante el fin de semana. Es importante saber quién puede trabajar en el barco, ya que por un tema de seguro de accidentes solo se permite trabajar en el barco al propietario del barco o una empresa de trabajo.

No llames a tus amigos para que te echen una mano con el barco porque no los van a dejar pasar, les vas a tener que invitar al desayuno y te vas a quedar trabajando tu solo.

Herramientas eléctricas: Es necesario saber exactamente que maquinaria te dejan llevar para trabajar en el barco, la más importante la Karcher, normalmente en las varadas un poco pijas no te permiten traer la tuya propia, sino que tienes que alquilar la suya y no suele ser barata ( sobre 37 €/h). Ten en cuenta que necesitarás cable con bastantes metros y adaptador de toma corriente trifásica.

Pregunta específicamente sobre el uso de esta herramienta, antes de pedir favores y cargarla en el coche. Mide la distancia que hay desde la toma de corriente para pedir o comprar un cable lo suficientemente largo, ahorraras tiempo y viajes a la ferretería.

Estancia en varadero: Cada día de estancia hay que pagar una cuota, esta varía en función de la eslora del barco, más el suministro de agua y luz (sobre 15€/h para un 5 m). El coste del servicio de grúa también depende de la eslora del barco (cada movimiento para un barco de 5 m son  50 €)

Calcula el tiempo que prevés estar fuera del agua, ten en cuenta que lo normal, es que surjan imprevistos, lo raro es que no suceda lo contrario. Lluvia, tiempo de secado barniz, pintura, reparaciones…

Antifouling: Si el barco va a permanecer en el agua todo el año, la pintura a de ser de muy buena calidad y es importante dar dos capas ya que así evitarás que se forme el caracolillo en el casco. Este tipo de pintura es cara y 2 kg para pintar un barco pequeño ronda los 90 €. Cuando la apliques es importante protegerte con máscara, gafas, guantes y traje de tela.

Si ves que todo el mundo está perfectamente equipado y tú estás pintando sin camiseta, ni máscara ni guantes, el que estás equivocado eres tú y solo cometerás este error una vez en tu vida (si te preocupa tu salud y no quieres parecer un pitufo)

Reparaciones: Pide consejo sobre las cosas que te parecen graves a alguien que tenga más experiencia que tú, sacar deducciones precipitadas o comprar material de reparación a la ligera es un error y te puede salir caro.

Si tienes un barco y ya tiene unos añitos, no lo vas a dejar como nuevo, hay que limitarse a lijar, enmasillar y pintar lo justo y necesario.

Barnizar y lijar: Si alguien no lo sabe, la madera es muy laboriosa, lo mejor es tener una lijadora eléctrica potente con suficientes recambios, un juego de lijas de mano y  una espumilla para que no te queden los dedos en carne viva. Cuando tengas que dar la primera capa de barniz, esta ha de ser muy ligera y mezclada con un poco de disolvente, cuando esta seque pasar una lija muy fina y darle dos pasadas más para que la madera quede protegida.

Cometer un error con el barniz dando una primera capa demasiado gruesa, después del trabajo que conlleva lijar la madera, supone prolongar la estancia hasta que esta consiga endurecerse y esta puede ser larga y si no seca quedara una chapuza.

Mi consejo es que si quieres evitar dolores de cabeza, inversión de tiempo y preocupaciones innecesarias, lo mejor es contratar los servicios de profesionales para hacer el mantenimiento anual, para que te dejen el barco mejor de lo que lo harías tú mismo. Sobre todo si es la primera vez que lo haces.

Si optas por hacerlo tú, es importante saber, que al igual que nosotros no somos perfectos, nuestro barco tampoco lo tiene que ser. Limpia, tapa, pinta y al agua.

Manu Varela para Sailing Roots.

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